El ascensor de La Fábrica: muchas luces y alguna sombra

Sonando ya los compases finales de las temporada tanto para el primer equipo (a sólo un par de días de jugarnos el único título de la temporada) como para el Castilla (que podría certificar el próximo sábado su salvación matemática frente al Lugo), llega la hora del análisis. No de las temporadas de ambos (ya habrá tiempo para eso en el largo, largo verano), si no cómo ha funcionado el que podríamos considerar el eslabón débil de la cadena madridista: el ascensor entre el filial y el primer equipo.

134677196_2013_02_17T204340Z_472556430_GM1E92I0D2201_RTRMADP_3_SOCCER_SPAIN_122_745loEn función de a quien se le pregunte, podrán calificar como éxito o fracaso la confianza del Real Madrid en su fútbol formativo, pero lo cierto es que ha sido una temporada equilibrada, que destaca más por sus aciertos que por sus errores, si bien el impacto de cada uno de ellos depende del observador subjetivo.

Nacho y Morata: trayectoria ascendente.

Entre los éxitos más rotundos que el Real Madrid puede considerar en materia de cantera, no sólo de este año si no de los anteriores, es la gestión llevada a cabo por Mourinho para dos de los jugadores en los que más esperanzas depositaban los entendidos en cantera madridista: Nacho Fernández y Álvaro Morata.

Estos jugadores, si bien puede que no destaquen por una calidad deslumbrante y abrumadora como Daniel Carvajal o Jesé Rodriguez (las auténticas ‘perlas’ de La Fábrica), sí lo hacen por tres características imprescindibles para cualquier canterano que aspire a jugar en el Real Madrid: trabajo continuo, adaptación y discreción.

Desde que a principios de temporada Mou decidiese que Morata y Nacho formasen parte de la plantilla del primer equipo oficiosamente -pues mantuvieron su ficha en el Castilla para poder seguir jugando minutos y ayudando al filial si fuese necesario- el trato, progresión, formación y minutos que el técnico ha ofrecido a ambos sólo puede calificarse de perfecta.

REAL MADRID - MÁLAGA[pullquote]Morata ha marcado dos goles y dado una asistencia con el primer equipo. Por su parte, Nacho encadenaba el pasado fin de semana contra el Espanyol su quinta titularidad consecutiva. Grandes cifras para dos debutantes.[/pullquote] Las cifras de ambos lo demuestran: a sus magnificas temporadas a medias con el Castilla -Morata cuenta con 9 goles y 3 asistencias en los 16 partidos que ha jugado, Nacho es el eje de la defensa y jugador más importante-, hay que sumar magnificos datos de ambos para dos debutantes. Morata ha marcado dos goles y dado una asistencia con el primer equipo, además de sendos MVP en encuentros contra el Barça o el Atleti. Por su parte, Nacho encadenaba el pasado fin de semana contra el Espanyol su quinta titularidad consecutiva, en un partido en el que también fue MVP.

Los dos canteranos han respondido a la perfección a la confianza de sus entrenadores y a las expectativas depositadas en ellos, adaptándose sin rechistar a diferentes posiciones, evolucionando ostensiblemente -destacar el caso de Nacho en el lateral, cuyas facultades como lateral se acercan, poco a poco, a las de central- y presentándose como una alternativa perfectamente válida para el Real Madrid.

Carvajal y Jesé: las dolorosas espinas.

Si Nacho y Morata han sido los baluartes de la adecuada gestión de la cantera madridista, Carvajal y Jesé podrían considerarse las piedras con las que ha tropezado.

El lateral, por una parte, abandonaba las filas madridistas en verano y casi por sorpresa, camino de un Bayer Leverkusen donde no le costó más de tres partidos hacerse con la titularidad y en la que ha acabado siendo, no sólo imprescindible para un Bayer al que ha ayudado a colarse en puestos de Champions, si no uno de los mejores laterales de la Bundesliga.

Muchos observamos su carrera fulgurante en el Leverkusen preguntándonos si no se ha cometido el mayor de los errores dejando marchar a un jugador que ha demostrado sobradamente sus cualidades en la que -parece que hay acuerdo- es la mejor Liga de Europa, sin ni siquiera haber tenido la oportunidad de debutar con el primer equipo, y más cuando esta temporada en la que la defensa ha sufrido una plaga de lesiones que le habría procurado el hueco perfecto para demostrar lo que vale.

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Jesé, por su parte, y a pesar de haber hecho la que probablemente sea la mejor temporada de su corta carrera, no ha tenido ni un solo minuto -ni siquiera una convocatoria- con el primer equipo. Al título europeo con la Sub-19 y pichichi de este verano, Jesé suma una trayectoria sin tacha en su debut en Segunda División, donde es máximo goleador de su equipo y segundo máximo asistente, segundo máximo goleador de la Liga Adelante y ha superado el mítico record de Butragueño. Sin embargo, Jesé no ha contado en los planes de Mourinho, y hace unos meses saltaba a las páginas de la prensa, pidiendo unas oportunidades que, a día de hoy, no han llegado.

Puede que las declaraciones de Jesé no sentasen bien al aficionado madridista, al igual que el hecho de que Carvajal -por el que el Real Madrid lleva interesándose más de la mitad de la temporada- haya declarado recientemente que le gustaría jugar la Champions el año que viene como el Leverkusen.

217589hp2Puede que no sienten bien desde el punto de vista emocional, pero desde el punto de vista estrictamente racional, ambos son dos jugadores con demostrado y contrastado talento que, si no cuentan con oportunidades en el Real Madrid, continuarán sus carreras -y me atrevería a decir que con mucho éxito- en otros equipos.

Desperdiciando el Real Madrid, de esta forma, a dos de sus mejores talentos.

Debutantes con el Real Madrid.

Este año José Mourinho ha continuado aumentando la lista de jugadores de la cantera que han debutado a sus órdenes. El partido de pretemporada jugado contra el Real Oviedo y en el que participó la mitad de la plantilla castillista fue sólo el precedente para debuts como el de Denis Cheryshev, Fabinho o José Rodriguez (no contamos aquí a Casemiro, puesto que su fichaje realizó con miras al primer equipo, considerándose su paso por el Castilla meramente circunstancial).

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Cabe destacar el caso de José Rodriguez, que vivió un mes de ensueño a principios de temporada, debutando en Copa del Rey (con gol), Liga y Champions (convirtiéndose en el debutante más joven). El sobrado talento de este centrocampista atrajo irremediablemente la atención de Mourinho, que le acogió en el primer equipo durante más de un mes en el que tuvo una gran importancia. Esta se fue desvaneciendo poco a poco con el avance de la temporada, y aunque la presión de los focos no le favoreció, poco a poco y bajo el mando de Toril, este jugador ha ido madurando en el Castilla, listo para ofrecer una vez más su desbordante talento.

Desacuerdos con la gestión del Castilla.

Este año el primer filial del Real Madrid se ha convertido más veces de las deseadas en el objetivo de los focos, debido a unos desacuerdos -en opinión de la que escribe, más exagerados e hiperalimentados por la prensa que reales- del entrenador del primer equipo con el entrenador del filial.

Mourinho señaló a principios de temporada opiniones opuestas a las de Toril en lo respectivo a la formación de Nacho -Toril casi siempre lo utiliza como central, mientras que Mou defiende su proyección como lateral- y a la alineación de jugadores más veteranos frente a juveniles que, a la larga, tendrán más importancia en la estructura del Real Madrid.

Estos desacuerdos -por otra parte, lógicos- entre ambos técnicos no deberían haber trascendido más allá de la simple diferencia de opiniones si no hubiese sido por el impacto que la prensa le dio en su momento, buscando quizá un conflicto que removiese los pilares de cantera y primer equipo.

Tal conflicto bélico no fue así. Toril continuó haciendo su trabajo con encomiable corrección y Mourinho continuó dando oportunidades a aquellos que consideró aptos o necesarios para el primer equipo (incluyendo, por ejemplo, al defensa del C Llorente, la gran revelación de este año).

A la larga, se ha demostrado que la doble formación como central y lateral de Nacho ha sido beneficioso para el jugador -su capacidad para jugar con un rendimiento y calidad más que aceptables en varias posiciones le han granjeado un puesto en el primer equipo, como en su momento ocurriese con Morata- y los jugadores más veteranos como Juanfran (máximo asistente de Segunda) o Mosquera (tercer máximo recuperador) han demostrado su importancia a la hora de sostener y amarrar al Castilla en Segunda.

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[pullquote]No se trata tanto de la diferencia -lógica- de opiniones, cómo de la atención -maliciosa- y el punto de mira situada sobre Toril y el Castilla, que fue uno de los factores que perjudicó al filial en los compases iniciales de la temporada.[/pullquote] Sin embargo, no se trata tanto de la diferencia -lógica- de opiniones, cómo de la atención -maliciosa- y el punto de mira situada sobre Toril y el Castilla, que fue uno de los factores que perjudicó al filial en los compases iniciales de la temporada. Estas diferencias -que deberían haber sido dirimidas en privado y no aireadas en una rueda de prensa- supusieron una ruptura en el ritmo de trabajo del Castilla, cayendo en un bache de resultados del que costó recuperarse.

Debería esto servir como una lección para todos -entrenadores y jugadores-: el filial del Real Madrid no debe acaparar más atención de la necesaria, puesto que su función principal continúa siendo la de formar jugadores en la más alta categoría posible, pero sin una presión que no debería corresponder a unos jugadores que no pertenecen al primer equipo.

Los pisos inferiores.

El ascensor en categorias inferiores sigue funcionando a la perfección. El peso que este año ha tenido el defensa Diego Llorente en el Real Madrid C le ha reportado, no sólo su debut con el Castilla, si no una merecida atención por parte del primer equipo, con el que ha ido convocado en un partido de Liga.

Otro ejemplo de la imparable maquinaria de La Fábrica es el del juvenil Álvaro Medrán, centrocampista cuya incorporación al Real Madrid C ha sido progresiva pero firme, hasta ser un habitual en las alineaciones de Manolo Díaz y ser uno de los puntos claves en la gran temporada del equipo en Segunda B. También Raúl de Tomás es un ejemplo de la movilidad y adaptación de los canteranos del Real Madrid, compaginando sus puntuales apariciones con el Castilla con una gran temporada en el Real Madrid C y Juvenil A, hasta que su lesión le apartase de los terrenos de juego.

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Así pues, queda claro que la producción y gestión del talento en La Fábrica es ejemplo para otras canteras. Si bien existen -como en todas partes- problemas como la fuga de jugadores o el dificil acceso al primer equipo, ejemplos como los de Nacho, Morata o Llorente suponen un ejemplo de cambio a mejor, y una esperanza para todos aquellos seguidores de la cantera de que, en un futuro próximo, el Real Madrid vuelva a contar entre sus filas con nuevos jugadores de formación propia.

Imágenes: RealMadrid.com, Goal.com, PeriodistaDigital.com y José Manuel Manzaneque.

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Una respuesta a El ascensor de La Fábrica: muchas luces y alguna sombra

  1. Vikingo_Blanco dijo:

    En el C ha debutado desde el Juvenil A, Adría Castellanos

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