Resumen del 2012: Real Madrid Castilla

Entrado ya el nuevo año, desde este blog hemos querido hacer un repaso de lo que el 2012 supuso para el Real Madrid Castilla. Sin duda estamos hablando de un año que los seguidores de la cantera blanca jamás olvidaremos; doce meses de infarto, de subidas y de bajadas. Doce meses en los que hemos visto al filial tocar la gloria y también recibir un duro golpe tras otro en su proceso de adaptarse a su nueva categoría.

2012 será ya para siempre el año del ascenso, pero hay mucho más. En este artículo repasaremos las luces y las sombras de unos meses que quedarán para siempre en la historia del Castilla.

[pullquote]El equipo de Alberto Toril había hecho una buena primera vuelta, pero no había logrado desarrollar de forma continuada el espléndido juego al que nos había acostumbrado la temporada anterior.[/pullquote]2012 no empezó de forma tan brillante como podíamos suponer. El equipo de Alberto Toril había hecho una buena primera vuelta ateniéndonos a los resultados, pero, sin embargo, el filial no había logrado desarrollar de forma continuada el espléndido juego al que nos había acostumbrado la temporada anterior. En diciembre, la plantilla evidenciaba ciertas carencias en determinados puestos propiciadas por una planificación -para variar- espantosa. En el mercado de invierno nos llegó una noticia que nos pilló a casi todos por sorpresa: llegaba cedido del Getafe el jugador Pedro Mosquera, canterano blanco, ex capitán del filial y –a priori– candidato a reforzar la mediapunta.

La incorporación generó dudas en un principio, y sin embargo acabó revelándose como uno de los grandes aciertos de la temporada. En lugar de jugar en su habitual posición más adelantada, Mosquera pasó a ocupar un lugar en el doble pivote del centro del campo, primero formando pareja con Álex Fernández y más tarde con Mandi. La mejora fue inmediata y efectiva: bajo la batuta de Mosquera, el filial desarrolló un juego notablemente más fluido y equilibrado. Un juego que alcanzó cotas de auténtica brillantez en la fase de ascenso que nos enfrentó al Cádiz.

Se puede decir que, a partir de enero, el Castilla se transformó en un equipo sencillamente arrollador. Al fin el esquema con dos delanteros pareció encontrar su sitio cuando Álvaro Morata terminó de adaptarse a su posición escorada en la banda izquierda. Su movilidad, unida a la espectacular efectividad goleadora de Joselu -que culminó una segunda vuelta sencillamente brutal, en la que limó sus defectos y potenció sus virtudes- dieron alas a un Castilla que ganaba con facilidad a la mayoría de sus rivales, con un centro del campo donde Mosquera ponía el equilibrio, y una defensa donde Nacho terminaba de curtirse y Carvajal, sencillamente, volaba.[pullquote]El esquema con dos delanteros encontró su sitio , dando alas un Castilla que ganaba con facilidad a sus rivales, donde Mosquera ponía el equilibrio, con una defensa donde Nacho terminaba de curtirse y Carvajal, volaba.[/pullquote]

Las mayores dudas venían precisamente de la defensa: la búsqueda de un central solvente que acompañara al capitán -pudimos ver un auténtico baile de jugadores en esa posición, en el que pudimos ver a Pablo Gil, Iván González y Pedro Mendes- y la alternancia de porteros entre Tomás Mejías y Jesús Fernández hacían que el Castilla flaqueara un poco en esa zona.

El momento álgido del pre-ascenso fue, sin duda, el partido frente al Lugo en el estadio Ángel Carro. El encuentro se presentaba como un match ball para el equipo, frente a uno de los rivales que más papeletas tenía para subir, y los chicos lo solventaron de una forma sencillamente brillante, endosando una manita a los locales con Joselu en estado de gracia. Poco después, en el campo del Real Oviedo, se certificaba la primera posición de grupo pese a la derrota. A partir de ese momento, la atención del Castilla se centró en los posibles rivales del playoff de ascenso.

Los cuatro campeones de grupo fueron el propio Castilla, el Atlético Baleares, Mirandés y Cádiz. Los tres parecían, a priori, rivales temibles frente a un filial que carecía de jugadores experimentados. El sorteo nos emparejó con los amarillos. Y ni el más optimista de los castillistas podría haber imaginado el resultado de los dos partidos de la eliminatoria.

[pullquote]El Real Madrid Castilla firmó dos encuentros sencillamente perfectos; todos sus jugadores dieron la talla con creces.[/pullquote]Al contrario que en la temporada anterior, donde el Castilla llegó como un tiro al playoff para naufragar en el partido más importante, en 2012 se siguió la trayectoria inversa y fue frente al Cádiz donde el equipo explotó de una forma que maravilló a propios y extraños. El Real Madrid Castilla firmó dos encuentros sencillamente perfectos; todos sus jugadores dieron la talla con creces. Frente al Cádiz, Toril acabó con el baile de jugadores en ciertas posiciones: Iván -sobrio y correctísimo- formó con Nacho la pareja de centrales. Jesús fue el portero elegido en detrimento de Mejías. Y Mosquera estuvo acompañado por Mandi -cuya mayor experiencia acabó quitándole la titularidad a un Álex excesivamente perjudicado por las sanciones-, quien se erigió como titular en el doble pivote, contribuyendo a que el centro del campo funcionara de manera impecable.

0-3 en el Ramón de Carranza -dos de Joselu y uno de Morata- y un contundente 5-1 en el Alfredo Di Stéfano, con goles de Jesé, Joselu, Morata y doblete de Pedro Mosquera. El Castilla se proclamó además campeón de 2ªB en la eliminatoria que le enfrentó al Mirandés, partidos que no tuvieron la misma tensión pero sí igual solvencia. El filial llegaba lanzado a la Segunda División. Y las promesas que hizo el club acerca de mantener el bloque nos hacía sentir optimistas.

Como ya sabemos, esto no fue así. En verano se decidió subir a Álvaro Morata, Jesús y Nacho Fernández al primer equipo. Joselu abandonó el filial para fichar por el Hoffenheim. Pero la marcha más dolorosa y la que más repercutiría a largo plazo fue la del lateral derecho Dani Carvajal, que tan sólo un mes después de anunciar en las redes sociales que permanecería en el club, decidió hacer las maletas rumbo a Bayer Leverkusen. Salidas lógicas y beneficiosas para los jugadores, pero que herirían gravemente al Castilla. Si la planificación de la temporada pasada había sido mala, en ésta fue sencillamente inexistente. Fichajes alejados de las necesidades del Castilla y de las peticiones de su entrenador, y ni un solo refuerzo de garantías para los jugadores importantes que habían abandonado el equipo.

[pullquote]El inicio de la temporada en Segunda División, sin embargo, no fue excesivamente malo.[/pullquote]El inicio de la temporada en Segunda División, sin embargo, no fue excesivamente malo. Pese a las dudas, el Castilla alternó una racha de victorias y derrotas que, sin ser excesivamente tranquilizadora, sí le permitió respirar tranquilo en la zona media de la tabla. El mejor momento de este inicio fue la victoria frente al Barça B en el mini-clásico. Sin ser un partido brillante, ganar al filial del eterno rival supuso un espaldarazo en la afición madridista y algunos abarrotaron el carro del Castilla sin ser verdaderamente conscientes de la dificultad que entrañaría este nuevo periplo en Segunda.

Los momentos duros no tardarían en llegar. Entre octubre y noviembre el Castilla vivió su peor racha, que le acercó peligrosamente a los puestos de descenso de categoría. Esta mala etapa coincidió, casualmente, con la agria polémica iniciada dentro del propio club y que puso bajo el foco a varios de los pesos pesados del vestuario del filial, jugadores que habían sido vitales en el ascenso. El gol de José Rodríguez en su debut con el primer equipo contra un 2ªB animó a muchos a aprenderse el nombre de los futbolistas para hacerle las alineaciones a Toril. Obviamente no fue ésta la causa por la que el Castilla flaqueó de forma preocupante, pero sin duda la polémica no contribuyó a calmar las aguas en un vestuario que necesitaba, sobre todo, tranquilidad.

Como los problemas nunca vienen solos, fueron acompañados por la subida definitiva de Nacho y Morata al primer equipo -que ya apenas podrían contar salvo de forma muy esporádica para Toril- y por la sanción de Jesé después de una ida de pinza que pudo haberle salido mucho más cara.

[pullquote]Al final de 2012 se llega con el convencimiento de que en este equipo hay calidad y hechuras para mantenerse con solvencia en Segunda División.[/pullquote]A principios de diciembre, en la goleada contra el Rácing parecieron recuperarse las buenas sensaciones, que a pesar de todo continuaron en el partido final de la temporada, la derrota frente al Elche, en la que el equipo firmó un partido espléndido pero cayó derrotado por su habitual bestia negra, el balón parado. El final de 2012 nos ha cazado con la lógica inquietud por el futuro del Castilla, pero con el convencimiento de que en este equipo -a pesar que de momento no se ha dicho nada de refuerzos invernales- hay calidad y hay hechuras para mantenerse con solvencia en Segunda División.

 Jugador a jugador

 1. Tomás Mejías. Se esperaba que abandonara el equipo tras el ascenso a Segunda; sin embargo, no ha sido así, y tras la subida de Jesús al primer equipo ha firmado un par de actuaciones notables. Su permanencia se ha revelado clave después de la lesión de Fernando Pacheco, quien todos esperábamos que fuera este año el titular de la meta castillista.

2. Juanfran Moreno. Capitán tras el ascenso de Nacho, ejerce dentro y fuera del campo. Fundamental, tanto cuando juega en su posición natural como cuando lo hace de lateral derecho, proporcionando cierta solvencia defensiva a esa banda.

3. Jorge Casado. Espléndida temporada del lateral izquierdo del Castilla, que siempre había parecido tapado por la colosal figura de Carvajal. Uno de los mejores del equipo, sostuvo él solo a la defensa en los primeros compases de la temporada.

4. Nacho Fernández. Con ficha en el Castilla pero jugador del Real Madrid, a medida que avanzaba la temporada se consolidó en las convocatorias del primer equipo. Con el filial sus escasas actuaciones han sido, como siempre en él, soberbias.

5. Iván González. Irregular, por ser amables, temporada del central malagueño. Dos goles en propia meta y varios errores de bulto empañan necesariamente las buenas actuaciones que ha tenido.

6. David Mateos. El ex castillista volvió al equipo tras pasar sin pena ni gloria por la Primera División, supuestamente como refuerzo de lujo para la defensa. No ha alcanzado el nivel que se esperaba de él.

7. Lucas Vázquez. No ha contado demasiado para Toril en las últimas jornadas. Tiene un rol de revulsivo del que ha de esforzarse por salir.

8. Álex Fernández. Brutal temporada del mediocentro alcalaíno, que ha dado el salto de madurez que le faltaba y es actualmente uno de los pilares del Castilla. Mou ya dijo que para él era potencial jugador del primer equipo. Y con mucha razón.

9. Álvaro Morata. En una situación idéntica a la de Nacho, su gol salvador frente al Levante en Liga con el Real Madrid le alejó definitivamente del Castilla. Desde entonces sólo ha jugado una vez con el filial.

10. Jesé Rodríguez. El jugador con más calidad de la categoría y del equipo. Si ya fue importante el año pasado, esta temporada está siendo el alma del Castilla. Incisivo, desbordante, sacrificado, solidario, a Jesé le falta aprender definitivamente a controlar su temperamento y ser un poco más regular para convertirse en un crack digno de subir al primer equipo.

11. Pedro Mosquera. Injustamente señalado, muchos han pasado de no conocer su nombre a seguir todos sus movimientos con lupa. No está en su mejor momento y, aún así, es de los pocos que puede aportar cierta consistencia al centro del campo del Castilla. Cuando él o Álex no están, el equipo sencillamente se desmorona.

13. Andrés Prieto. No le hemos visto jugar con el Castilla.

14. José Ignacio Peleteiro, Jota. Apenas ha jugado. La perla del Celta B, llevaba tiempo sonando como futurible para el Castilla, pero tiene a demasiados compañeros por delante rindiendo a un gran nivel.

17. Denis Cheryshev. Este año ha sido el año de la consolidación de Denis, que ha conseguido dotar a su juego de más regularidad para hacerse con la titularidad en la banda izquierda del ataque castillista. Uno de los pesos pesados de la actual escuadra de Toril, y uno de los jugadores más apreciados por la grada.

19. Borja García. Probablemente el fichaje que mejor ha cuajado, Borja ha firmado grandes partidos pero el cambio de posiciones al que le ha sometido Toril y la mala racha del equipo no le ha beneficiado, terminando el año un poco diluido. Es un jugador de una calidad tremenda al que esperamos para la segunda vuelta.

20. Fábio Henrique Tavares, Fabinho. Cesión de emergencia para cubrir la precipitada baja de Carvajal, ha tenido algún buen partido, pero defensivamente no cumple y ha obligado a Toril a cambiar de posición a Juanfran.

21. Óscar Plano. Un jugador que siempre que sale aporta, una inoportuna lesión le apartó de los terrenos de juego cuando parecía que podría contar para Toril. Lamentablemente no parece ser el delantero centro que el Castilla necesita, y como segundo punta debe competir con demasiados compañeros.

22. Joaquín Marín, Quini. Imposible calificar a este jugador que llegó para cubrir la más que probable baja de Juanfran, y que por esa razón apenas ha jugado.

23. José Antonio Ríos. No es mal jugador, como ya demostró la temporada pasada, pero la explosión de Casado y la ausencia de sanciones ha eliminado cualquier posibilidad de jugar.

25. Jesús Fernández. Supuesto tercer portero del primer equipo, Jesús ha sido el más perjudicado por la falta de regularidad que supone alternar la grada del Bernabéu con la portería del Di Stéfano. Se le han visto fallos e inseguridades que habrían sido impensables la temporada pasada, donde era, de largo, el portero en el que Toril más confiaba.

26. José Rodríguez. Toril siguió con él una estrategia de adaptación idéntica a la que llevó a cabo con Jesé. Su gol frente al Alcoyano le catapultó a una fama que no le ha beneficiado. En el Castilla ha firmado buenas actuaciones acompañando a Álex y Mosquera, y sin embargo se le ha visto -de momento- demasiado inexperto para conducir él solo a un equipo de Segunda División.

27. Derik Osede. Toril le dio la oportunidad ante el bajo nivel mostrado por Iván y Mateos, y Derik ha respondido con creces, siendo, indudablemente, el canterano que con más éxito ha aterrizado esta temporada en el primer filial. Ante la ausencia de Nacho, es nuestro mejor central. Y de largo.

28. Raúl De Tomás. Ha jugado con Juvenil A, Real Madrid C y Castilla en los últimos seis meses del año. En el primer filial no consiguió cuajar por su obvia falta de experiencia; actualmente se está curtiendo a marchas forzadas en el C, donde ya se le empiezan ver hechuras para volver próximamente al Castilla.

33. Omar Mascarell. Su ascenso precipitado del Juvenil A al Castilla la temporada pasada le condenó al ostracismo tras la llegada de Mosquera. Esta temporada empezó en el C, donde, al igual que Raúl De Tomás, se está convirtiendo en un jugador mucho más sólido que ya ha firmado alguna buena actuación con el Castilla.

Imagenes: RealMadrid.com

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